martes, 27 de agosto de 2013
Pantalón evocador
Imagino que a tod@s os pase. Hay días en los que, bien sea por la ropa, bien sea por cómo me siento ese día, incluso por un combinado de ambas, me encuentro genial. Cómoda. Lista para lo que surja. Al monte. A una fiesta chula. A un viaje a lo "road movie" por la Ruta 66... jajajaja qué flipada soy! En fin, que hoy es uno de esos días y esta una de esas ropas que me hacen sentirme más yo que de costumbre.
Leggins de flores para darle un toque de primavera al casi otroño que se nos echa encima. Son del Zara Chino del que os he hablado en otras ocasiones. Sandalias tipo romanas de suela super gruesa que se convierten en sandalias de siete leguas cuando la ocasión requiere correr o bailar. (Las he conseguido en Zara de rebajas por sólo 12,99!! Os quedan dos días si os quereis animar!!)
La chaqueta en color oro viejo es también de Zara, de estas rebajas. Tiene un corte recto y una largura de mangas que le dan un toque muy retro al conjunto con el que te la pongas. Muy hipster, ahora que están tan de moda el término para definir la moda de ser un poco antiguo. Estupenda para tardes fresquitas de verano.
El bolso de artesanía local está totalmente hecho a mano. Os lo enseñaré más en detalle en la próxima entrada porque ahora, con este look, me siento inspirada a escribiros una frase muy de la cultura Beat que me inspira la chaqueta:
"Porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ‘¡Ahhh!’.”
Kerouak,
En el camino,
1957,
un tio moderno,
un hipster.
Y la frase, amiga, de nuevo te la dedico.
Y a las menos amigas.
Besitos y amor
El Jardín de la Oca
Hace poco charlaba con una amiga acerca de libros... en concreto de la necesidad de encontrar "un" libro para cada momento. En ocasiones necesito leer lo que hemos dado en llamar un caramelito. Un caramelito es para mí uno de esos libros que te deja buen sabor de boca, que te deja una sonrisa en la cara con cada página, que te emociona y te alegra a partes iguales, que no es un drama que te invita a cortarte las venas... es uno de esos libros que terminas de leer y crees haber realizado un viaje. Eso es para mí un caramelito de libro. Fácil, digerible, precioso y que deja huella.
Pues bien, este verano he tenido la suerte de encontrar uno de esos dulces deliciosos... Habitualmente me inclino por un tipo de novela con intrincados más psicológicos, con relaciones interpersonales complejas en donde la trama principal sean las personas, las familias... vamos, deformación profesional.
En esta ocasión tenía ante mí uno de esos libros y de pronto me fijé en otro; sería uno de los que yo suelo calificar "libros de mi chico". Estos libros tienen bastante de conspiración y conspiranoia, alquimia, simbología... de pronto me fijé en uno de "sus libros": El Jardín de la Oca. Me dije: "¿Por qué no? Voy a ver..."
Pues bien, hace casi diez días que lo terminé y no he podido empezar a leer otro, tan bueno ha sido el sabor de boca que me dejó.
El Jardín de la Oca narra la historia de varios personajes cuyas vidas se cruzan cono se cruzan las vidas de todos nosotros en el camino de la vida, en este caso Camino de Santiago. Está ambientada en 1250 y es capaz de que saborees una comida medieval a la vez que te curas de una dolencia extraña mientras observas con detenimiento la construcción de la Catedral de León... Es un viaje en el tiempo y es un viaje hacia dentro. Es una reconciliación con mi naturaleza pagana y una conexión con mis orígenes montañeses. Es un tomar conciencia de la esencia femenina de la naturaleza, de lo sencillo del amor y de lo ancestral del Camino de las Estrellas, es... un verdadero caramelito.
Como siempre es esta tan solo una opinión personal, mediada por unos gustos y un bagaje concretos. No puedo garantizaros que os mueva lo mismo que a mi pero puedo invitaros a probar... Un dulce para finiquitar el mes de agosto.
Nos encontraremos en el camino.
Si tenemos que encontrarnos.
lunes, 26 de agosto de 2013
Short DIY
Hoy me apetece presentaros una de las joyas del verano: mi short. Vamos, lo que viene siendo un pantalón corto de toda la vida que ahora nos gusta tanto poner en palabros ingleses.
El año pasado me quedé sin el por tacaña, Sí. Me parece increible que un trozo de tela tan pequeño cueste lo mismo o más que un pantalón largo. Así que, fiel a mi cruzada personal, decidí mantener mis posiciones y no pagar más de diez euros por semejante cacho tan pequeño de denim.
Viendo que este año iba camino de lo mismo opté por una solución más eco. Me he ido a la Mula Mola (ya os dije, mi tienda de segunda mano favorita de la zona), me he pillado unos por dos euros y les he pegado un buen tijeretazo. Me gustan así, con los bolsillos saliendo ligeramente por debajo y los flequitos deshilachandose poco a poco. Recuerdo que cuando tenía 15 años tuve unos de estos que no me quitaba en toooodo el verano. Y eran tan parecido que hasta me pongo nostálgica cuando los llevo.... jajajjaja. Me siento muy orgullosa de haberlos "hecho" yo misma.
Me encanta esta prenda porque puedes hacer con ella maravillas. Combinándola con unas chanclas te lo llevas a la playa, con un top lencero de noche loca, con una camisa de comida informal... todo en uno!!!
En esta ocasión lo acompaño con blusa gris, el bolso de Blanco que os presentaba el otro día y unas sandalias preciosas de Identy&Co de hace varias temporadas que he rescatado del armario este año con el auge de las cuñas con arte y colorido. Estas van con un tejido estampado que me recuerda las preciosidades de Missoni y que me siguen gustando como el primer día...
Sin más, me despido, con alegría y besitos coloridos!!!
lunes, 19 de agosto de 2013
19 de agosto
19 de agosto.
Medio verano finiquitado y con él muchas fiestas, muchos encuentros y muchos trapitos... y poco tiempo de subir nuevos looks unido a pequeñas crisis existenciales muy típicas en mí en la época estival. Momento de replantearme mis necesidades y de reconciliarme con esta parte mía consumista que en ocasiones me consume...
En fin, nada de discursitos hoy que estoy motivada y quiero compartir con vosotras este look.
Los pantalones son unos leggins que ya os mostré en una entrada antigua. Son verde esmeralda, el color que mega triunfó (triunfa) este verano con topitos blancos. Las manoletinas de primark, de primavera en un tono similar y que se han convertido en los seis euros mejor invertidos del año. La camiseta es de hace unas cuantas temporadas, blanca, larga y con botones en el escote. La compré muy ancha y la verdad es que ahora lo agradezco puesto que le da un toque muchos más ochentero al look que últimamente me trae loquita. La camisa es denim muy lavada, por detras gasa azul, de primark. La compré para irme de festival y la verdad es que pienso que dí en el clavo. Me requetegusta. Me costó 13 euros... se estropeará pronto pero le estoy dando un uso...
El bolsito es mi última adquisisción (junto con un par de cosinas más que ya os enseñare!!!!). Es de Blanco. Cuesta 20 euros y está de temporada. Es un sobre rígido. Tiene cadena y es comodísimo de llevar. Tendría que subir fotos de algún detalle pero... me voy a lucir modelo que tengo que currar.
Un besito y happy return for me!!!
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